Escrito por ANNABEL PITCHER
  • Editorial: ALEVOSÍA
  • ISBN: 9788415608394
  • Año de edición: 2013
  • Recomendado por: Amaya
  • También disponible habitualmente en: Inglés
  • PVP: 16,95€
  • Nº páginas: 280

"Nubes de Kétchup" es la segunda y esperada novela de Annabel Pitcher, que se estrenó en el  mundo de la literatura con “Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea” con un gran éxito de crítica. Habiéndonos quedado con tan buen sabor de boca con el primer libro, no podíamos dejar de leer este segundo.

En este caso, la protagonista es Zoe, una chica de 15 años que oculta un grave secreto por el que siente una culpabilidad incontrolable. Es por eso que busca una vía de escape y comienza una correspondencia con un preso condenado a muerte en la que va relatando la historia más importante de su vida, la que le dejó esa huella imborrable y ese sentimiento de ansiedad permanente. El presente lleno de culpabilidad se va alternando con la rememoración de ese pasado inocente.

Si en “Mi hermana vive…” el protagonista era un niño y sin embargo su lectura estaba recomendada tanto para adultos como para jóvenes, el hecho de que esta vez la protagonista sea una adolescente hace posible que los jóvenes lectores lo abanderen como suyo.  Sin embargo los adultos pueden sacar muchos aportes de la lectura, pues la autora sabe manejar con destreza los pensamientos aún con un toque infantil propios de la adolescencia y mezclarlos con la lucidez de quien ha sufrido un capítulo traumático en su vida. El sentimiento de culpa, el miedo a defraudar, la dicotomía entre dos amores, los secretos familiares y la pérdida de la inocencia ante el advenimiento abrupto de la muerte son temas extrapolables a todas las edades.

Y es que lo que confirma esta segunda obra es que la autora sabe llevarnos al centro de la psicología de sus protagonistas (tengan la edad que tengan) con muy buen resultado: es fácil sentir empatía con los problemas y sensaciones de sus personajes porque las  inquietudes que los gobiernan son totalmente creíbles. Y cuando los hechos se precipitan uno tras otro, de repente el libro se acaba con un final muy bien cerrado, de esos que te dejan buena sensación. Y esas buenas sensaciones que transmite el libro no son precisamente fruto del tema tratado, ya que la dureza de la muerte y la forma de afrontarla es un tema constante en la autora, quien según entrevistas afirma haberse liberado con la escritura de esta novela, pues muchas de las cosas que le suceden a la protagonista a ella también le sucedieron en su adolescencia.